sábado, 20 de junio de 2015
Esperanza
*
Nos hablan de esperanza cuando esperar nos cuesta
un poco de esa luz que a nuestros ojos ciega
en otro día más que pasa y que no llega
ni a leña ni a ceniza; ni a rescoldo en la hoguera
donde el fuego sostiene los humos y quimeras
mientras el tiempo, en fuga, aplaza nuestra espera
del fin y del principio para que todo sea
igual que imaginamos, errantes como estrellas
perdidas en la noche, camino de la tierra
adonde van las almas cuando el amor las lleva.
*
M. Á. M.
viernes, 19 de junio de 2015
Te siento
*
Sí, te siento
tal y como se deben de sentir las cosas,
seas poeta
o seas humano,
pero que seas
mientras sientas
como ese arañazo que callado te desgarra
desde lo más hondo de las tripas
y se abre paso lentamente por el pecho
a mordiscos de vida,
a célula abierta,
a cuerpo completo
a golpe de corazón y sobresalto
hasta covertirse en un derrame de lo absoluto
en el espasmódico suicidio
del tiempo y el espacio
por cada vena florecida
y en llagas de ser
de nuevo, contigo,
una dulce muerte delirante
que en sí,
y en mí
mismada,
dé gracias
de nada
de ti.
*
M.Á. M.
jueves, 18 de junio de 2015
Que me digan que no
*
Que me digan que no, que yo me espero
donde el tiempo se rompe en mil pedazos:
al costado de ti y, de los retazos
del amor y las hebras de este huero
transitar, forjaré en el barro el cuero
con tu sangre y mi sangre en flor, sin plazos;
arrancando a la vida esos zarpazos
que la muerte se lleva al agujero.
Y si Dios no me espera a la otra orilla
dejaré junto a ti cada semilla
y al infierno me iré, como es costumbre.
Y por si alguien pregunta dónde vamos:
a la tierra los siervos y los amos;
pues igual es el valle que la cumbre.
*
M.Á.M
miércoles, 17 de junio de 2015
Hay una voz
*
Hay una voz que se inocula
en mitad de la nada,
que surge de repente
inundándolo todo con su luz.
Las fuentes de su boca
renacen al presente
como raíz de lo finito
y espada que atraviesa
la tiniebla circundante
cauterizadora de la vida
para ofrecernos un poco más de muerte gratuita
cada día.
Impávida y ardiente
como la escarcha que agitan las arterias
cuando gime de amor el corazón
o el latigazo celeste que nos dicta la verdad
que sigue suspendida
en el silencio inconsciente de los astros.
¡Oh!, magna telaraña, que sedosa nos rodea y nos ata.
¡Oh! ancestral asidero de lenguajes múltiples
y vocablos oscuros que conocen la respuesta...
Evócame de nuevo esa pregunta que nos mueve,
que yace en el abismo de todos los conceptos
y lánzame después a buscarla,
cueste lo que cueste,
pues de eso se trata:
de vivir,
de seguir,
de saber;
de que,
de un modo u otro,
nos duela su...
¿Por qué?
*
M. Á. M.
lunes, 15 de junio de 2015
Cuando lleguen los vencejos
*
Cuando
lleguen los vencejos en las noches de junio
y revolotee el recuerdo afín de primavera
por la
boca, esa rosa palpitante que todo lo sabe
habrá de deshojar cada minuto
en la
espera silente que anuncia la nívea caricia del alba.
Entonces
te veré y sé que tú me verás
y
habitaremos de nuevo en esos espacios
a los que el tiempo no asoma,
y por
fin podré sentirte tal como te siento: rocío nocturno,
y en
este duelo a muerte con la vida que mis huesos sostienen
serás
victoria de la carne
y
sangre que inspira
a
seguir adelante,
en pos
de tus alas, remontando ese vuelo
que
trasciende intangible,
tácito, como la silueta fugaz de nuestros nombres
ante el insondable
sueño de nacer
entre la
búsqueda de un motivo
y la
certeza de amar, morir
y
resucitar al ayer.
Cuando
lleguen los vencejos
quizás
ya no estemos,
quizás
nadie nos recuerde,
quizás
nada quede,
pero
algo me dice
que,
aunque solo sea por un momento,
aquel
mismo en que habitamos
desde
que al fin nos conocimos,
volveremos
a ser.
*
M. Á. M.
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